NUTRICIÓN DEPORTIVA
La nutrición
deportiva cubre todos ciclos del deporte: el descanso, la fase activa y la de
recuperación. Es cierto que el ejercicio aumenta las necesidades energéticas y
nutricionales del cuerpo, una dieta deportiva puede variar desde 110 kJ/kg/día
(26 kcal/kg/día) en una mujer que practica el fisicoculturismo y
157 kJ/kg/día (38 kcal/kg/día) en una mujer que hace gimnasia de alto
nivel hasta un hombre de triatlón que consume 272 kJ/kg/día
(65 kcal/kg/día) y 347 kJ/kg/día (83 kcal/kg/día) en un ciclista
del Tour de Francia.
La nutrición es
uno de los tres factores que marcan la práctica del deporte, los otros son los
factores genéticos particulares del atleta y el tipo de entrenamiento
realizado. Los alimentos que se incluyen en una dieta deportiva atienden a tres
objetivos básicos: proporcionan energía, proporcionan material para el
fortalecimiento y reparación de los tejidos, mantienen y regulan el
metabolismo. No existe una dieta general para los deportistas, cada deporte
tiene unas demandas especiales y una nutrición específica.
Los primeros estudios de la dieta deportiva
se realizaron en los años 1920s para investigar la relación que existía en la
resistencia al mantener a los deportistas en una dieta rica en carbohidratos,
frente a otra rica en grasas. A lo largo de los años 1960s se realizaron diversos estudios acerca de la
compensación de glucógeno. Todos
estos estudios revelan que el adecuado empleo de macro-nutrientes en la
nutrición deportiva mejora las prestaciones de los atletas, y viceversa: un uso
no adecuado perjudica el rendimiento del ejercicio.
La base
de la dieta del deportista, debe ser equilibrada, energética y siempre acorde a
las necesidades de cada persona, según sea el tipo, el momento, la duración y
las condiciones del ejercicio o actividad física.
Se debe cubrir y garantizar un buen aporte
de hidratos de carbono, proteínas y grasas junto con las vitaminas y minerales. Por otro lado, resulta
importante mencionar que la hidratación es clave, puesto que si el organismo
está bien hidratado y nutrido, el rendimiento, la resistencia y la velocidad no
se verán afectados.
Los carbohidratos son los principales
nutrientes que proporcionan energía en los deportes de resistencia. La grasa es
la principal fuente de energía durante el intervalo de descanso y de actividad
de baja intensidad. Los carbohidratos son también la fuente de energía más
importante para las actividades repetitivas de alta intensidad, así como las
actividades anabólicas que emplean sistemas glucolíticos de energía. La fatiga suele estar asociada
a este "mal uso" de los almacenes de energía durante el ejercicio
prolongado
. Los hidratos de carbono son fundamentales
en la dieta del deportista, ya que deben ser mayoritarios en porcentaje de
nutrientes.
Nuestro organismo los acumula en forma de glucógeno en el músculo y en el hígado. Estas reservas se agotan luego de una hora y media a dos horas de haber comenzado el ejercicio intenso. Por ello es necesario reponer las pérdidas.
Nuestro organismo los acumula en forma de glucógeno en el músculo y en el hígado. Estas reservas se agotan luego de una hora y media a dos horas de haber comenzado el ejercicio intenso. Por ello es necesario reponer las pérdidas.
En ciertas ocasiones, los deportistas recurren a dietas con sobrecarga de hidratos de carbono para aumentar estas reservas. Al inicio se realiza una dieta pobre en carbohidratos junto con un fuerte entrenamiento, para así agotar las reservas de glucógeno al mínimo. Luego durante los próximos tres días, se revierte esa situación aplicando una dieta de alto contenido en hidratos junto con un entrenamiento ligero para así maximizar las reservas energéticas.

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